
Bob Pop contra Gerardo Pisarello: estalla la guerra entre los dos sectores de los Comuns en Barcelona
Colau empuja para colocar a su sucesor mientras que otros quieren probar el malabar electoral de Bob Pop
El espacio de los Comuns en Barcelona atraviesa una de sus crisis internas más delicadas desde la salida de Ada Colau. La pugna por decidir quién debe encabezar la candidatura para las próximas municipales ha abierto una fractura que enfrenta al núcleo colauista con una generación más joven. El detonante ha sido la irrupción de Bob Pop, que se niega a renunciar a competir en unas primarias cada vez más tensas.
La exalcaldesa daba por hecho que su sucesor natural sería Gerardo Pisarello y ha intentado situarlo como candidato de consenso. Sin embargo, su plan ha chocado con resistencias inesperadas en Barcelona en Comú. La aparición de Bob Pop - candidato atípico, popular y alejado de la política profesional - ha alterado los equilibrios internos.

Un pulso que ya no se oculta
Fuentes del partido aseguran a El Confidencial que el entorno de Colau presiona discretamente a Bob Pop para que se retire antes del proceso de primarias. El argumento es evitar una imagen de división en un momento en que los Comuns necesitan transmitir unidad. Pese a esas presiones, Bob Pop mantiene su decisión de presentarse y ha conseguido apoyos entre militantes que reclaman una candidatura disruptiva.
Ese sector joven, procedente en parte del legado de Iniciativa, contempla con recelo la maniobra de Colau para imponer a Pisarello. Consideran que Pisarello representa una etapa agotada. También recuerdan que las encuestas ya no avalan a Colau y ven en Bob Pop una oportunidad para ampliar el alcance electoral.
La tensión se refleja incluso en declaraciones públicas. Janet Sanz, una figura clave del colauismo que ahora se retira por límites de mandato, sostuvo que la ciudad necesita “romper marcos”. Aunque no se posiciona abiertamente, sus palabras han sido interpretadas como un guiño a la candidatura alternativa. Esa ambigüedad ha aumentado la sensación de que el partido está más dividido de lo que reconoce oficialmente.

Un calendario que se mueve por la crisis
La dirección de Barcelona en Comú ha retrasado el calendario de primarias para intentar encauzar el conflicto. La intención declarada es presentar el procedimiento en diciembre y resolverlo entre el primer y segundo trimestre del próximo año. En realidad, el aplazamiento busca dar tiempo a una negociación interna que evite que la batalla desemboque en un choque público.
Como era de esperar, la situación ofrece una ventaja al alcalde Collboni. El PSC ya está en marcha, y tanto Junts como los Comuns siguen sin candidato firme a año y medio de las elecciones. Y el resultado está a la vista: el PSC acumula más poder que nunca en Cataluña.
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