
El ayuntamiento de Gerona promociona sus fiestas con un lema que promueve el exterminio de Israel
Figuras cercanas a la CUP no quieren 'avalar un lema que es una llamada implícita al genocidio del pueblo judío'
El Ayuntamiento de Gerona, dirigido por Lluc Salellas (CUP), ha desatado una polémica tras presentar el diseño oficial de los vasos de las Fires de Sant Narcís 2025. En su publicación, el consistorio celebraba que el diseño ganador “reivindica el apoyo de Gerona al pueblo palestino”. Sin embargo, el dibujo incluye la frase “desde el río hasta el mar”, un lema históricamente empleado por Hamás y que implica, en la práctica, la eliminación del Estado de Israel.
El lema, considerado abiertamente genocida por la comunidad judía y por la diplomacia internacional, se ha colado así en la principal fiesta local de la ciudad. Lo que debía ser un anuncio festivo se ha convertido en un escándalo político que ha traspasado las fronteras municipales. En pocas horas, la polémica se ha viralizado y ha reabierto el debate sobre la deriva ideológica de la izquierda.
Un lema con connotaciones muy inquietantes
La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, fue una de las primeras en reaccionar. “Espero que Junts rompa inmediatamente con este gobierno Frankenstein que imprime lemas a favor del exterminio judío en los vasos de la Fiesta Mayor. Vergüenza absoluta”, escribió en redes sociales.

Incluso antiguos simpatizantes del propio alcalde han mostrado su rechazo. Quim Curbet, por ejemplo, anunció que retira su apoyo a Guanyem Girona por “avalar un lema que es una llamada implícita al genocidio del pueblo judío”. Este giro de opinión, procedente de perfiles afines a la izquierda local, refleja el malestar que ha generado una decisión percibida como sectaria y profundamente irresponsable.
El populismo simbólico frente a la política real
El caso de Gerona llega justo después de que Donald Trump anunciara el acuerdo de paz entre Israel y Hamás, una iniciativa diplomática que deja en evidencia la política de gestos de la izquierda catalana. Mientras el mundo celebra el fin del conflicto, el Ayuntamiento de Gerona sigue aferrado a los eslóganes de la guerra.

La polémica del vaso de Sant Narcís no es un hecho aislado, sino la continuación de una deriva donde el activismo sustituye a la responsabilidad institucional. En lugar de celebrar la paz o la convivencia, el consistorio de Lluc Salellas ha optado por legitimar un mensaje de odio en nombre de la “solidaridad”.
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