
Albiol ayuda a unos vecinos de Badalona a echar unos okupas: 'Vamos a por ellos'
Badalona es la demostración de que los okupas son un problema real que tiene una traducción electoral clara
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, ha vuelto a protagonizar un episodio directo en su particular cruzada contra la okupación. Este domingo, el dirigente popular participó junto a vecinos del barrio de La Mora en el desalojo de una vivienda ocupada. El propio Albiol relató la actuación en sus redes sociales, donde celebró lo ocurrido con un mensaje claro: “Misión cumplida, los vecinos felices y nosotros seguimos trabajando”.
Según explicó, el piso había sido ocupado por una mafia dedicada a “reventar” viviendas y “venderlas” a terceros. La intervención permitió recuperar el inmueble y devolverlo a su propietario. “Que lo tengan claro, en Badalona vamos a por ellos”, escribió el alcalde, en una frase que resume su política de tolerancia cero frente a los allanamientos:
En su mensaje, el alcalde no solo reivindicaba la actuación policial, sino también la colaboración vecinal. “Esta tarde junto a los vecinos del barrio de La Mora y Guardia Urbana hemos podido desokupar un piso”, afirmaba. Su publicación acumuló miles de interacciones y reavivó el debate sobre los métodos del gobierno municipal en la lucha contra la okupación.

Una política de mano dura en Badalona
La actuación de este domingo encaja en la línea de trabajo que Albiol ha impulsado desde su regreso a la alcaldía. En los últimos años, Badalona se ha convertido en uno de los municipios más activos contra las ocupaciones ilegales en Cataluña. Su gobierno creó la primera Oficina Antiokupación municipal, un modelo que han replicado otros ayuntamientos.
El consistorio ha reforzado la presencia policial y ha priorizado la atención a las víctimas de allanamientos. Según datos del propio Ayuntamiento, las intervenciones coordinadas han reducido a la mitad los intentos de okupación en apenas dos años. La imagen del alcalde acudiendo personalmente a los desalojos se ha convertido en una constante, y también en una herramienta de comunicación que ha reforzado su perfil político.
Albiol defiende que su papel no es simbólico, sino práctico. Afirma que su presencia en estos episodios transmite seguridad a los vecinos y muestra que “el Ayuntamiento está de su lado”. Sus detractores, en cambio, le acusan de buscar rédito electoral con una estrategia de confrontación.
Polémica y desafío a la izquierda
El alcalde ya había sido noticia días antes por un mensaje dirigido a quienes, según él, defienden la okupación desde la distancia. Tras un reciente desalojo de ocho okupas, desafió a los “defensores de acoger” a que los recibieran en sus propias casas. “¿Quién es el primero?”, preguntó en tono irónico.
Albiol sostiene que su intención es poner de manifiesto la incoherencia de quienes predican la acogida, pero no asumen sus consecuencias. “No puede ser que todos seamos muy solidarios queriendo acoger a todo el mundo y luego los dejemos aquí y que se apañen”, explicó en una entrevista reciente. A su juicio, el discurso “buenista” sobre la inmigración y la okupación ignora la realidad de los barrios que sufren sus efectos.
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