
El neandertal que llevamos dentro
Las últimas investigaciones genéticas obligan a replantear conceptos clásicos sobre la evolución humana y la relación entre antiguos linajes
Suponer la vida neandertal como un pasado oscuro y tenebroso ha sido el producto de los prejuicios de otros oscurantistas, algunos sapiens actuales. Sapiens y neandertales convivieron por Europa entre 2.600 y 5.500 años. El tema es que siempre se les ha pensado muy diferentes y quizás la cosa debe analizarse de otra manera. Durante los años setenta algunos paleontólogos describían a los neandertales como una variedad de nuestra propia especie, como Homo sapiens neanderthalensis. Está claro que sin ADN neandertal todo era una teoría sin fundamentos genéticos y donde se mezclaban los dos famosos conceptos de especie, el biológico y el paleontológico, es decir, huevos con castañas.
Hoy en día la genética está penetrando en el registro fósil y sus consecuencias obligan a revisar conceptos que parecían inamovibles. Uno, y muy importante en evolución, es el de especie paleontológica. Aquí los hallazgos de ADN fósil neandertal animan a revisar este concepto, ya que indican que los neandertales llegaron a Asia y que se cruzaron con sapiens y otras variedades de Homo detectadas por genética, estamos hablando de los denisovanos.

Además, el ADN encontrado en una cueva de Siberia era mezcla de neandertales y denisovanos como también se ha encontrado ADN neandertal en huesos de unos sapiens de hace unos 40.000 años. Hay que preguntarse ante estos hallazgos, ¿qué relación existe entre sapiens, neandertales y denisovanos? ¿Es válida esta última especie con los pocos fósiles encontrados? ¿Son estos tres grupos humanos especies independientes? Y finalmente, ¿qué consecuencias implica todo esto ante la discutida extinción de los neandertales? Pues todo tiene su respuesta.
La pregunta clave es qué nivel de semejanza admitimos para cada especie para situar el límite entre ellas. Y está claro, la frontera entre especies se nos enturbia cuando aumentamos el zoom sobre la línea. Es decir, la variabilidad dentro de un grupo es a menudo tan amplia que algunos individuos se confunden en el margen de otras especies. Por ejemplo, los perros son tan diversos que en algunas variedades se asemejan a sus padres primigenios, los lobos.
En fin, que hemos sido nosotros quienes queremos clasificar la naturaleza en grupos precisos, pero en realidad no existe una línea de máxima precisión que los separe. El químico Xavier Duran decía en su libro El Cerebro Poliédrico que «quizás descubrimos las leyes de la naturaleza para que encajen en nuestra percepción». Y ciertamente la naturaleza es muy diversa y no resulta clasificable con precisión. Somos los humanos quienes pensamos modelos que se ajusten a la realidad para hacerla más comprensible. El concepto de especie resulta un claro ejemplo, como también el de vida.
El problema es que un modelo, como la especie, no es la realidad, más bien una manera de intentar comprender el entorno. Ahora, y a partir de esta idea, encontraremos la respuesta a las relaciones evolutivas entre denisovanos, neandertales y sapiens. La comprensión global de un asunto científico logra su plenitud cuando uno sabe expresarlo con un lenguaje llano. Este hecho indica ideas claras. Jorge Wagensberg decía irónicamente que una «especie es una individualidad viva de individuos vivos obstinados en continuar vivos», algo poético que significa que una especie es una unidad evolutiva, sea fósil o actual.

Ahora solo hay que ceñirse a los hechos, ordenarlos bajo la lógica de causa y efecto, y finalmente proponer la interpretación más acorde con todo lo anterior. Así se rige en un amplio sentido el método científico. Y es que la ciencia requiere de una visión de 180 grados para ser objetivos (unidad evolutiva). Si la tenemos de 30 grados solo vemos una parte donde pesan los prejuicios (especie paleontológica), si nos pasamos de 180 imaginamos qué tenemos detrás de la nuca y hacemos ciencia-ficción (árboles evolutivos). Por tanto, vayamos a los hechos y a las respuestas entre sapiens, neandertales y denisovanos.
Un hecho capital es que se encontró ADN neandertal en huesos de unos sapiens de hace unos 40.000 años y que todavía algunos sapiens actuales guardan genes de neandertal, por lo tanto, su cruce resultó fértil, y si dos variedades dan descendencia fértil es que son biológicamente la misma especie. Esto nos casa por primera vez dos especies paleontológicas, neandertal y sapiens, bajo una sola biológica. Es decir, Homo sapiens debería contener dos variedades compatibles genéticamente, la H.s.neanderthalensis y la H.s.sapiens, un hecho que nos indica que los neandertales no se extinguieron, sino que fueron asimilados. Su ADN en nosotros es prueba de ello. Como mucho podríamos decir que la variedad neandertal fue asimilada por la sapiens y desapareció. Hoy en día sabemos con certeza que variedades de cánidos medievales ya no existen, y no por eso decimos que se hayan extinguido los perros.
En resumen, unas variedades fueron asimiladas por otras, y en este caso, bajo los caprichos humanos. Sapiens absorbió a neandertal en un proceso que duró miles de años, pero, y muy probablemente, no fue el único caso. Desde que los sapiens empezaron a evolucionar cerca del medio millón de años, había otras variedades de Homo por otros continentes que hoy en día no están. Ejemplos son los erectus finales, el embrollo de los sapiens arcaicos, el de naledi, o los propios denisovanos. Habrá que esperar a ver qué dice la genética a todo esto.
Al respecto de los denisovanos, y según su ADN, sabemos que se cruzaron con los neandertales llegados a Siberia, dando descendencia fértil. Esto de nuevo casa otra especie paleontológica, neandertal, con otra genética, denisovanos, u Homo sapiens denisovensis. Es decir, que neandertal y denisovanos deberían considerarse variedades de una misma especie biológica. Pero si A=B y B=C, pues C=A. Es decir, si genéticamente sapiens y neandertal pertenecieron a una misma especie, y neandertal y denisovanos también, es que los tres son variedades de una misma especie biológica, de Homo sapiens.

En caso de no aceptar lo anterior, habría que cambiar el concepto de especie biológica, negar el ADN fósil encontrado y definir todas estas como cronoespecies paleontológicas, es decir, caer dentro de un marco ilógico y alejado de los hechos evolutivos. Pues algunos expertos defienden las tres especies por separado, e incluso han insinuado que los neandertales de la Sima de los Huesos deberían ser una cuarta diferente. Por suerte, durante enero de 2019 llegó un hallazgo que dejaba a denisovanos, neandertales y sapiens como variedades de una misma especie biológica. Así se anunciaba que en el genoma de personas asiáticas actuales, y, por tanto, sapiens se encontraban huellas del hibridismo entre neandertales y denisovanos. Además se presentó una mandíbula procedente de las mesetas del Tíbet como perteneciente a un denisovano de más de 160.000 años de antigüedad.
El trabajo también exponía que los denisovanos se escindieron de los neandertales hace unos 450.000 años, fecha que coincide con la especiación de los sapiens arcaicos por diferentes continentes. Es más, los autores del artículo, y sobre la base del ADN encontrado en los restos tibetanos y el genoma asiático, concluían que denisovanos, neandertales y sapiens modernos se cruzaron en diferentes ocasiones dando descendencia fértil. Y hay que añadir que un artículo del Science Advances de febrero de 2020 describía que los aborígenes de Oceanía, Homo sapiens, habían heredado genes de los denisovanos. Era más que obvio que las tres variedades se cruzaron entre sí dando descendencia fértil, y convirtiéndose en la misma especie biológica, Homo sapiens. Esto no quería decir que fueran todas ellas iguales, ya que cada variedad conservaría sus rasgos físicos, psíquicos e incluso sus diversidades culturales.
En resumen, y para acabar este capítulo, responderemos de forma breve a las preguntas iniciales. ¿Es usted neandertal? Sí. ¿Qué relación existe entre sapiens, neandertales y denisovanos? Son la misma especie biológica ¿Es válida esta última especie con los pocos fósiles encontrados? No, ¿son estos tres grupos humanos especies independientes? No. Y finalmente, ¿qué consecuencias implica todo esto ante la discutida extinción de los neandertales? No se extinguieron, nosotros los llevamos dentro.
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