Montaje de fotos de primer plano de Carlos Mazón y Álvaro García Ortiz, ambos con expresión seria y sobre un fondo rojo con líneas negras.
OPINIÓN

Mazón y el fiscal general, maravillas del bipartidismo

Entre dimisiones oportunas y juicios programados, la clase política perfecciona su arte de cubrirse las vergüenzas

Imagen del Blog de Octavio Cortés

Días como este lunes llevan al comentarista político a la más intensa melancolía espiritual. ¿De verdad hay que seguir explicando que nuestro sistema no incluye ningún tipo de alternancia en el poder, que se trata de un montaje con dos patas en equilibrio? ¿Hay que seguir recordando al ciudadano ilustrado que en los espectáculos de lucha libre de la WWF hay cualquier cosa menos auténtica lucha? Como los combates de Hulk Hogan, nuestro parlamentarismo no es más que un espectáculo más bien tontorrón para las audiencias de Ana Rosa y Ferreras. Una forma más de entretenimiento televisivo para que millones de votantes crean que participan en algún tipo de decisión importante, mientras el mundo arde alrededor.

Ha dimitido Mazón y bien que ha hecho. Cuando las cosas funcionan mal bajo tu mando, hay que asumir responsabilidades, sobre todo cuando las cosas funcionan tan mal como para que mueran centenares de paisanos.

El presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, durante una declaración institucional, en el Palau de la Generalitat, a 3 de noviembre de 2025, en Valencia.

Ahora la cuestión no es si Mazón es el único y último responsable, sino que es necesario ir a temas de calendario. Hay 365 días en el año, ¿la mejor idea es dimitir el día que comienza, por primera vez en la historia, un juicio a un Fiscal General en activo? En principio, este tenía que ser un lunes de ensueño para el PP y un día de martirio para el PSOE. Pero resulta que, oh casualidad, el bueno de Mazón dimite exactamente en este momento.

La lógica de la operación está clara: hoy habrá que repartirse los titulares. Este lunes habría sido un infierno mediático para el PP sin el juicio al Fiscal General, del mismo modo que habría sido un inferno mediático para el PSOE sin la dimisión de Mazón. Yo te cubro tus vergüenzas y tú me cubres las mías. Y todos contentos.

Desde Fred Astaire y Ginger Rogers no se veía una pareja de baile tan compenetrada; desde Simon & Garfunkel no oíamos cantar a dos voces en tan cristalina armonía; desde Tip y Coll no teníamos una pareja cómica de tanta consistencia.

Dos hombres con traje y corbata, uno con gafas y cabello rizado a la izquierda, el otro hablando frente a micrófonos con banderas de fondo a la derecha; son Álvaro García Ortiz y Carlos Mazón.

Algunos detestan a la casta política por su incapacidad para solucionar los problemas de los ciudadanos, pero el problema es otro. Todos y cada uno de los problemas reales que nos afectan (aquí el término clave es “real”) han sido directamente creados por los políticos: las crisis simultáneas de vivienda, inflación, inseguridad, corrupción e inmigración descontrolada no han coincidido por un azar juguetón.

Todas ellas provienen del corazón del sistema, que está pensado para cualquier cosa menos para hacernos la vida más agradable y digna. En esto, como en todo, los dos frentes del bipartidismo funcionan como lo hacían Xavi e Iniesta: a veces llegaba ser difícil distinguir a uno de otro.

➡️ Opinión

Más noticias: