
La matanza de Bondi Beach: los silencios
Para 3Cat, la polémica no está en acribillar a familias en una playa por ser judías, sino en que ese acto se considere antisemita

Terroristas islamistas ametrallan en Sidney a una congregación judía que celebraba Hannukah en la playa. Decenas de muertos y heridos. ¿Cuáles son las reacciones de nuestro progresismo?
El canal de X de 3catinfo, la nueva plataforma de propaganda islamista pagada por los impuestos de los catalanes, escribía el siguiente titular: “Israel vincula a l'antisemitisme el tiroteig de Sydney i critica el govern d'Austràlia”. Según esta gentuza, la noticia es que se considere como cosa antisemita el ametrallar a sangre fría a familias enteras en la playa por el mero hecho de ser judíos.

De parte de los flotilleros pro Hamás, cuya portavoz oficiosa es una señora devorada por el bótox, se ha insinuado que se trata de un ataque de falsa bandera y, por supuesto, se ha culpado a lo que ellos llaman “sionismo”.
Antonio Baños, que saludó la matanza en la sinagoga de Manchester en Yom Kipur con un tuit para la historia (“niquelao” decía), de momento ha dicho que “los muertos no tienen religión ni ideología”. Eso es evidente, pero también es evidente que los asesinos sí que la tienen. Y el eje Irán / ISIS / Hamás tiene una muy clara: la destrucción de occidente y la muerte de todos los infieles.
Las hordas podemitas que se dedicaban en verano a dar palizas a los ciclistas, guardan silencio, un silencio que es la banda sonora del infierno.

¿Y las comunidades islámicas? Según datos oficiales del Mapa Religioso de Cataluña, elaborado por la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña (actualizado a 2024), en Cataluña hay 326 mezquitas. Ni una sola, repetimos, ni una sola ha condenado los ataques o ha expresado el menor grado de solidaridad con la comunidad judía catalana. Esto no es nuevo: tampoco abrieron la boca con el atropello masivo en Niza o el asalto a Bataclán, y mucho menos después de la masacre del 7 de octubre de 2023. Silencio total y absoluto, silencio ensordecedor.
Estamos en una situación en que los islamistas podrían asaltar a tiros directamente el Congreso de los Diputados y declarar una república islámica en España y la izquierda no haría más que publicar posts alertando contra la “islamofobia” y llamando nazi a Sílvia Orriols. La miseria moral de nuestro progresismo sigue en su crescendo demoníaco, sin límite a la vista.
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