
El liderazgo de Puente
La crisis coloca a Óscar Puente en primera línea y su gestión no es nada fácil tras un accidente que ha dejado 45 víctimas mortales
Dicen que las crisis demuestran, consolidan o refuerzan los liderazgos. Y la crisis provocada por el mayor accidente de Alta Velocidad en España, el segundo más grave del mundo con víctimas mortales, ha demostrado, reafirmado y hecho crecer el liderazgo del ministro de Transportes, Óscar Puente. De tal forma que, si él quiere, lo tendrá muy fácil para relevar a Pedro Sánchez cuando este decida dar un paso atrás.
Gestionar una emergencia como la de un accidente ferroviario, con dos trenes implicados y 45 víctimas mortales, no es cosa fácil. Y dar la cara, durante horas, con preguntas ilimitadas —muchas de ellas sin una respuesta concreta— es algo que hay que valorar. Más aún cuando venimos de otras catástrofes, como la DANA, donde el máximo responsable de la misma, Carlos Mazón, esquivaba las preguntas de la prensa.

Precisamente fue durante los días y semanas posteriores a esta tragedia valenciana, que dejó más de 200 muertos, cuando Puente empezó a mostrarnos su capacidad gestora, más allá de la gestión de su propia e incendiaria cuenta de Twitter. En un tiempo récord, con cientos de operarios trabajando durante la noche, Transportes logró restablecer la circulación por varias autovías y la de los trenes de Cercanías.
Seguramente muchos usuarios de esta red en Cataluña ni entenderán ni compartirán mi razonamiento. Y los entiendo, lo que se vive estos días es tercermundista. Pero todo esto no es culpa de Óscar Puente, sí está en sus manos si existe la posibilidad de arreglarlo —y me consta que en ello están—. Hay que mirar a una catalana, la exministra de la que nadie se acuerda, Raquel Sánchez Jiménez, a su antecesor, José Luis Ábalos, y a quien fue número dos de ambos, Isabel Pardo de Vera, a la hora de repartir las culpas.

El informe definitivo de la investigación del siniestro de Adamuz determinará si el actual Ministerio de Transportes, nada apunta a que deba ser así, ha tenido por acción u omisión alguna responsabilidad en el agravamiento del accidente. Si es así, yo seré el primero en pedir que se asuman responsabilidades, empezando por Pedro Sánchez, que es quien ha escogido a todos los ministros de Transportes desde 2018, con personajes como Ábalos, que dedicaban más tiempo a otras cosas que a gestionar las muchas competencias que tenía.
Mientras tanto, dejemos que Puente y su equipo trabajen tranquilamente, tal y como lo hicimos durante la DANA, para que los resultados sean los mismos. Que lo antes posible se pueda reabrir la línea Madrid-Andalucía y se pueda revisar toda la red viaria del país, incluyendo también las cercanías de Cataluña y allí donde sea necesario. Exigiendo, eso sí, que la investigación termine lo antes posible para que todos sepamos qué ha pasado, principalmente las víctimas y los familiares de quienes ya no están, que necesitan respuestas y cerrar el duelo.
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