
El policía que abatió al atacante de una comisaría con un cuchillo podría acabar acusado de homicidio
Otro polémico caso que pone en evidencia las costuras de un sistema excesivamente garantista
El policía local que abatió al atacante de una comisaría en Montornès del Vallès podría acabar procesado por homicidio imprudente. El juzgado de instrucción número 4 de Granollers investiga si el agente actuó ciñéndose al protocolo en estos casos. No deja de sorprender que un agente que evitó una posible tragedia en una situación de máxima tensión pueda acabar sufriendo consecuencias penales.

Este es un ejemplo más del buenismo que, amparado en un excesivo garantismo, cuestiona la autoridad y genera espacios de impunidad para la delincuencia. Tampoco sorprende que haya colectivos denominados antirracistas que estén presionando para esclarecer el caso.
Investigado por posible homicidio
Los hechos se remontan a la noche del 24 de julio, cuando un gambiano de 22 años entró en la comisaría de Montornès del Vallés amenazando a los agentes con un cuchillo. Minutos antes había increpado a una patrulla policial encargar del cierre del cementerio municipal. En la sede policial intentó agredir a un funcionario, que fue protegido por el agente que disparó.
Este agente de la policía local actuó con rapidez y sangre fría para neutralizar la amenaza. Su disparo causó la muerte del atacante, pero la bala rebotó y afectó al otro agente que tuvo que ser hospitalizado en estado grave. Finalmente consiguió salvar la vida, y actualmente se recupera satisfactoriamente de las secuelas.
La justicia abrió una investigación para esclarecer los hechos y saber si el agente que disparó actuó de forma diligente. Algunas organizaciones antirracistas han expresado su preocupación y han pedido que se aclaren por completo las circunstancias que llevaron a la muerte del joven. Señalan que elementos como la etnia y la salud mental del fallecido deben ser considerados durante la investigación.
El joven, de origen gambiano y residente en Montornès, había tenido episodios de inestabilidad emocional, según testimonios recogidos por medios locales. Esta es una constante en ataques de este tipo, que muchas veces acaban atribuyéndose a problemas de salud mental.
Debate sobre el uso de la fuerza
Los Mossos d'Esquadra emprendieron una investigación que descartó la motivación terrorista del ataque. La División de Investigación Criminal (DIC) se encuentra analizando las pruebas y está a la espera de nuevas diligencias periciales. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Montornès del Vallès activó un expediente de información reservada para analizar lo ocurrido.
Sin embargo, este procedimiento administrativo quedó suspendido hasta que se resuelva lo que determine la causa judicial. Por el momento, no se han aplicado medidas cautelares al agente implicado. Además, la administración local trabaja en mejorar la seguridad en el interior de la comisaría. Está revisando los accesos, los protocolos de actuación y otros elementos que podrían prevenir situaciones similares en el futuro.
Este incidente ha generado debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes en situaciones de peligro y ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la seguridad y los procedimientos policiales en comisarías locales.
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