
Junts critica ahora el endurecimiento de la política migratoria en la UE: en esto sí coincide con el PSOE
Jordi Turull ha calificado la reforma como 'deshumanizadora' y que 'no aporta soluciones estructurales'
Junts tiene desde hace tiempo un claro problema de desorientación ideológica, que se ha agudizado por la presión de Aliança Catalana. El partido está atrapado entre la necesidad de un giro conservador, y la pervivencia entre sus filas de sectores abiertamente woke. Esto hace que intenten marcar paquete derechista mientras son incapaces de dejar atrás los tics progres heredados del Procés.
El ejemplo más claro es el de la inmigración. Junts ha querido marcar territorio frente al auge de Aliança Catalana, reclamando las competencias de inmigración y el veto a la acogida de menas en Cataluña. Pero ahora se descuelga de la reforma del Pacto Migratorio en Europa, que prevé el endurecimiento de las condiciones de asilo para frenar la grave crisis migratoria.

La reforma, impulsada por Giorgia Meloni y que ha generado consenso en los estados miembro, contempla medidas para aliviar la presión migratoria en Europa. Como el veto a solicitantes de asilo o la creación de centros de deportación fuera de la UE.
Junts ha criticado un acuerdo que considera “deshumanizador” y que “no aporta soluciones estructurales”. El secretario general Jordi Turull ha propuesto medidas de acción en los países de origen y ha pedido “humanidad” porque “estamos hablando de seres humanos”. Al mismo tiempo ha señalado la crisis del estado del bienestar en Cataluña, pero ha puesto como principal causa el déficit fiscal.
Esto vuelve a demostrar la desorientación ideológica de Junts, cuyos alcaldes le están pidiendo un giro a la derecha y dejar atrás el buenismo. Por el contrario, la cúpula prefiere alinearse con el PSOE en esta cuestión. El de Pedro Sánchez ha sido el único que se ha desmarcado del pacto migratorio, que ha generado consenso de derecha a izquierda en Europa.
Más ataques a Aliança Catalana
Ante la pérdida de credibilidad, Turull ha vuelto a arremeter contra Aliança Catalana a la que ha calificado de “extrema derecha” por sus planteamientos y sus referentes en Europa. El partido de Carles Puigdemont mantiene el cordón sanitario a este partido. Salvador Vergés dijo hace unos días que no pactarán con los “racistas” en el Parlament, y Turull ha insistido en “líneas rojas con quienes no respetan los derechos fundamentales”.
Junts vuelve a quitar hierro a las encuestas que sitúan a Orriols con los mismos diputados que ellos, y aseguran que hay una intención de perjudicarles. Aunque la realidad es que Junts pierde votos precisamente por su indefinición con temas como la inmigración.
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