
El Confidencial revela un pacto secreto PSC-Junts para frenar a Sílvia Orriols
Un nuevo sistema electoral de circunscripción única perjudicaría las expectativa de Aliança Catalana
Los partidos del establishment político en Cataluña llevan dos años intentándolo todo a la desesperada para frenar el imparable crecimiento de Aliança Catalana. El PSC y Junts se las tienen cada dos por tres en el Parlament, pero se entienden para ir contra el partido antiinmigración. Según revela El Confidencial, socialistas y juntaires estarían negociando una reforma electoral para cortar las alas a Sílvia Orriols.

Todas las alarmas saltaron el pasado mes de noviembre con una encuesta de La Vanguardia que dejaba a Sílvia Orriols a solo dos escaños de Junts. Otros sondeos han confirmado después el acercamiento e incluso el sorpasso de Aliança Catalana al partido de Carles Puigdemont.
Aunque el crecimiento de Aliança Catalana afecta sobre todo a Junts, la preocupación es compartida por el resto de la izquierda y el procesismo, desde el PSC y los Comuns hasta ERC y la CUP. Aprovechando esta unión de fuerzas, y que Cataluña es la única región de España sin una ley electoral propia, los socialistas habrían tentado a Junts con un sistema electoral de circunscripción única.
Por qué el PSC quiere cambiar el sistema electoral
Las elecciones en Cataluña se rigen por el sistema electoral español, basado en la provincia como circunscripción y la corrección proporcional. Es decir, que el voto en las provincias menos pobladas tiene un peso mayor que el voto en las zonas con más densidad. El caso más significativo es el de Lérida, que recibe siete diputados más de los que le corresponderían en un sistema de circunscripción única.
Girona recibe tres diputados más que su peso real, y Tarragona también tres más. Son en total trece diputados, casi un 10% del Parlament, que reciben de más las zonas menos pobladas de Cataluña. Pese a que demográficamente Barcelona crece más rápido que Lérida, un 9% frente a un 6% en el último año, un diputado en Barcelona cuesta 27.000 votos mientras que en Lérida necesita solo 11.200.
Una nueva ley que instaurara el sistema de circunscripción única haría que todos los votos valieran lo mismo. Esto perjudicaría las expectativas de voto de Aliança Catalana, que tiene más dificultades para crecer en las zonas más pobladas.
De los 20 escaños que le da el último CEO, al menos cinco, los tres de Lérida y los dos de Gerona, se beneficiarían del sistema proporcional actual. Está claro que el nuevo sistema perjudicaría a Aliança Catalana. Pero no está tan claro que interese también a Junts.
Junts no lo tiene tan claro
El PSC necesita dos tercios de la cámara, 90 diputados, para aprobar la circunscripción electoral única. A la mayoría de de 68 diputados con ERC y Comuns necesitaría sumar otros 22 diputados. Lo cual requiere contar con el apoyo de Junts, o sumar los apoyos de PP y Vox.

El problema es que si bien el sistema de circunscripción única frenaría el crecimiento de Vox en el Parlament, también perjudicaría a Junts. Los convergentes se han beneficiado tradicionalmente de este sistema porque han tenido mucho voto en la Cataluña interior. Justo al contrario que PSC, ERC o Comuns, que al tener mucho voto en Barcelona se han visto perjudicados.
Junts siempre ha recelado de la circunscripción única porque equilibraría la balanza con ERC, su competidor natural. Pero la nueva amenaza que representa el orriolismo cambia las cosas. De ahí que el PSC haya intensificado su ofensiva para convencer a Waterloo.
El presidente del Parlament, Josep Rull, ha mencionado recientemente la necesidad de una ley electoral en Cataluña. Además, los resultados en las elecciones aragonesas ha hecho saltar las alarmas sobre el crecimiento de la extrema derecha. El PSC cree que es el momento propicio y ha ofrecido a Junts un pacto para frenar a Sílvia Orriols, que se ha convertido en su peor pesadilla.
Más noticias: