
La okupación vuelve a hacer estragos: vecinos amenazados y agredidos en un bloque de L'Hospitalet
La tolerancia con la okupación afecta a los barrios más humildes
Los vecinos de un bloque del barrio de La Florida, en L'Hospitalet, han vivido una semana marcada por el miedo y la tensión debido a la presencia de un okupa violento. La situación describe un escenario de amenazas constantes y agresiones que alteraron por completo la convivencia del edificio. El individuo se instaló de forma ilegal en el último rellano de la escalera y convirtió un espacio común en un punto de conflicto permanente.
Según la información publicada por El Caso, el okupa llevaba días comportándose de forma agresiva con los inquilinos del bloque. Los vecinos explicaron que recibían insultos y advertencias cada vez que cruzaban el rellano, sin saber cuándo podía estallar un nuevo episodio violento. La preocupación creció cuando el hombre empezó a arrojar objetos desde la zona que había ocupado, obligando a muchos residentes a evitar incluso salir de sus casas.
Un clima insoportable que desbordó a los residentes
El bloque afectado, situado en la avenida de Catalunya, intentó inicialmente convivir con la presencia del ocupante sin generar conflicto adicional. Sin embargo, la actitud del hombre transformó ese espacio aislado en un foco de inseguridad que afectó al día a día del vecindario. El temor a cruzarse con él en las escaleras o en el portal se convirtió en parte de la rutina de muchos inquilinos.

La situación terminó desbordando a los vecinos, que decidieron avisar a las autoridades al ver que el comportamiento del okupa escalaba de manera alarmante. Los intentos de agresión, unidos a los objetos lanzados contra los residentes, activaron todas las señales de alarma dentro del edificio. La convivencia era ya insostenible y el riesgo de que ocurriera un incidente grave estaba muy presente entre los habitantes del bloque.
Los testimonios recogidos por el medio explican que el hombre parecía haberse asentado en el último rellano con la intención de pasar desapercibido, al menos en un primer momento. Con el paso de los días, su conducta evidenció que no se trataba de un caso de mera ocupación, sino de una amenaza directa para la seguridad comunitaria. El comportamiento errático y violento generó un clima de angustia que impedía a los vecinos llevar una vida normal.
Intervención policial y fin del episodio de violencia
Ante la gravedad de los hechos, la Guardia Urbana de L'Hospitalet movilizó a la Unidad Especial de Intervención para actuar en el edificio. Los agentes acudieron acompañados por una patrulla del distrito de La Florida, siguiendo el protocolo habitual en situaciones que comprometen la seguridad vecinal. La operación permitió detener al hombre sin que se produjeran daños mayores durante la intervención.
Los agentes desmantelaron de inmediato la zona donde el okupa había improvisado un espacio para vivir. El material que acumulaba en el rellano fue retirado y los policías trasladaron al individuo a comisaría para proceder a su identificación y posterior instrucción del caso. La actuación devolvió la tranquilidad al bloque, donde muchos vecinos respiraron aliviados después de días de miedo y tensión constante.
Más noticias: