
Vivir con miedo: la realidad diaria de los vecinos que hoy se manifiestan en Barcelona
L'Hospitalet, El Raval, Sant Antoni, Zona Franca, la Barceloneta, Nou Barris y Badal se unen contra la inseguridad
Badal es un barrio del distrito de Sants-Montjuïc que en los últimos años ha sufrido un rápido proceso de degradación vinculado sobre todo a la okupación. En esta zona de Barcelona limítrofe con L’Hospitalet se han disparado los robos en comercios, el asalto a personas mayores, las peleas entre jóvenes y el incivismo en el espacio público. Los vecinos, cansados del abandono institucional, salen hoy a manifestarse junto a otros barrios de Barcelona y el área metropolitana.

La situación de Badal es compartida por otros barrios del entorno como Bellvitge y Esplugues, en L’Hospitalet. Una manifestación masiva en estos barrios fue precisamente la chispa que encendió la mecha de la protesta de hoy.
Los vecinos de Bellvitge ya se manifestaron hace meses contra la presencia de menores en patinete que atracaban a ancianos y menores indefensos. Los afectados denuncian una “oleada brutal” de delincuencia que incluye robos y peleas a plena luz del día. Mucha de esta violencia se origina en los narcopisos, que ha multiplicado la venta y consumo de drogas, y la percepción generalizada de miedo e indefensión.
Ciutat Vella, zona muy castigada
Otro foco de la inseguridad es el distrito de Ciutat Vella, con barrios especialmente castigados como El Raval y Sant Antoni. Estos vecinos estarán hoy también protestando en la Plaça Sant Jaume. El lugar no es casual, ya que los afectados quieren focalizar la responsabilidad en el ayuntamiento de Barcelona y pedir soluciones urgentes al gobierno de Jaume Collboni.
Lo del Raval es ya un problema enquistado, heredado del gobierno de Ada Colau y que con el PSC no solo no se ha solucionado sino que ha ido a más. Nuevamente, los narcopsisos y la droga son el origen de la inseguridad y el incivismo. En este barrio la presencia de armas blancas ha aumentado un 40%, y las agresiones sexuales se han disparado un 17%.
El Raval es uno de los primeros barrios donde han aparecido las zonas no-go, donde ya no rige la autoridad y la policía casi ni entra. La inseguridad se ha extendido hacia el barrio de Sant Antoni, que ha tomado el relevo como epicentro de la inseguridad. Comerciantes y vecinos llevan tiempo alertando del aumento de la delincuencia, asociado a la venta ambulante ("mercado de la miseria") y el consumo de drogas.

El otro epicentro de la inseguridad en Ciutat Vella es la Barceloneta, escenario reciente de varios apuñalamientos y violentos sucesos. En verano hubo una pelea entre vecinos y un grupo de okupas que cometían robos y otros delitos. Cansados de la situación, los residentes de este barrio se unirán hoy a la protesta unitaria.
Zona Franca y Nou Barris, hartos
También se manifiestan los vecinos de Zona Franca, que hace un mes salieron a la calle hartos de tener que convivir diariamente con miedo. La gota que colmó el vaso fue el asesinato de un menor durante una reyerta con arma blanca.
Zona Franca ha sido también el ejemplo de como la impunidad en el espacio público degrada la convivencia en los barrios. Parques como los Jardines de la Mediterránea se han convertido en foco de problemas como peleas, heridos de arma blanca, tiroteos, orines, vómitos, ruido, suciedad e incumplimientos de los horarios de los bares. Los vecinos de esa zona relatan un auténtico calvario.
Nou Barris, limítrofe con Santa Coloma de Gramenet, es otro de los barrios que se suma a la concentración contra la inseguridad de hoy. Vecinos y comerciantes vienen manifestando su preocupación por el aumento de la inseguridad, relacionado con robos y agresiones a población vulnerable. Como en el resto de barrios, en Nou Barris hay cada vez más miedo de salir a la calle a ciertas horas.
En el caso de este barrio hay también problemas asociados a un centro de acogida que provoca vandalismo, delincuencia y suciedad. Los vecinos hablan de "situación insostenible", con la presencia de personas drogadas y muy violentas que siembran el pánico.
Esta es la realidad diaria que comparten los vecinos de estos barrios, y otros distritos que se han ido sumando a la protesta de hoy. Como Fort Pienc, donde residentes y comerciantes han alertado de un aumento del tráfico de drogas y la delincuencia. Están hartos de no poder pasear tranquilos y tener que vivir con miedo, como el resto de vecinos que se manifiestan hoy.
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