Imagen de un agente de los Mossos d'Esquadra en el desalojo de un edificio en Barcelona
POLÍTICA

Nueva batalla campal en la Mariola, el barrio de Lérida donde hirieron a seis agentes

Las medidas adoptadas no consiguen controlar la degradación de uno de los barrios más conflictivos de España

El barrio de la Mariola, en Lérida, ha vuelto a ser escenario de graves disturbios. Este fin de semana, unas treinta personas se enfrentaron en plena calle en una auténtica batalla campal junto a los bloques de Gaspar de Portolà. El aviso llegó al 112 sobre las diez de la noche del sábado y obligó a desplazar varias patrullas de Mossos y Guardia Urbana.

Según informa El Caso, cuando los agentes llegaron al lugar, la pelea ya se había disuelto. Solo localizaron a uno de los grupos implicados, que rechazó interponer denuncia. La alerta inicial también advertía de la presencia de armas blancas, aunque no se encontró ninguna. Tampoco hubo heridos ni detenidos, según confirmaron fuentes policiales al citado medio.

Un barrio marcado por la violencia

El episodio reaviva el recuerdo de lo ocurrido en abril, cuando una pelea con un centenar de personas terminó en un ataque directo contra los Mossos. Aquella noche, los agentes fueron agredidos con piedras, palos y barras de hierro, y seis policías del ARRO resultaron heridos. La investigación posterior permitió detener a varios implicados, entre ellos a uno de los instigadores, identificado gracias a vídeos difundidos en redes sociales.

Una escena nocturna en una calle con luces azules de vehículos de emergencia y un grupo de personas reunidas.

La Mariola arrastra desde hace años una fama de conflictividad que lo sitúa entre los barrios más peligrosos de España. Las reyertas, las agresiones y los ataques a la autoridad son recurrentes, hasta el punto de que los Mossos han tenido que desplegar efectivos especiales. Sin embargo, como evidencia lo sucedido este fin de semana, las medidas adoptadas no han logrado frenar la espiral de inseguridad.

Preocupación creciente en Lérida

Los disturbios en la Mariola se suman a los episodios recientes en otros barrios de Cataluña, como Salt, Mataró o la Mina. En todos los casos se repite un patrón: los agentes que intervienen en peleas multitudinarias terminan siendo blanco de las turbas. Para muchos vecinos, se trata de un signo claro de la consolidación de zonas cada vez más difíciles de controlar.

En Lérida, la alarma vecinal es constante en este punto. El recuerdo de los seis agentes heridos en abril sigue vivo, y la nueva batalla campal refuerza la sensación de que la seguridad en la ciudad empeora. En cualquier caso - y esto es lo más preocupante -, los ciudadanos de Cataluña perciben un empeoramiento generalizado de la convivencia.

➡️ Política

Más noticias: