
La Generalitat amplía su delegación a Brasil para luchar contra el cambio climático
El viaje institucional muestra una vez más la contradicción de nuestros gobiernos con la ideología verde
Una delegación de la Generalitat ha viajado esta semana a Belém de Pará, Brasil, para participar en las actividades preparatorias de la COP30 en Rio de Janeiro. COP30 es la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. La Generalitat de Cataluña refuerza así su acción climática internacional, o al menos así lo anuncia el gobierno catalán en sus canales oficiales.

Además, la Generalitat ha ampliado su delegación con dos representantes del grupo Joves per a la Transición Ecosocial. Estos dos jóvenes se incorporarán a la delegación, según el Govern, “para dar voz a la juventud catalana en los espacios de negociación climática internacional”.
Una vez más, los gobernantes dejan al descubierto la hipocresía de la ideología verde y su supuesto compromiso medioambiental. Un cálculo rápido nos dice que la huella ecológica de una persona viajando en avión de Barcelona a Brasil es de aproximadamente 2000 kg de carbono. Esto es el equivalente a la energía que genera un hogar durante un año, o un coche conduciendo 16.000 km.
Es decir, nuestros representantes luchan contra el cambio climático disparando la huella de carbono, es decir, la contaminación. Eso sí, lo harán gracias al dinero de todos los contribuyentes, demostrando de nuevo que el cambio climático es un negocio para las élites.
El coste de la agenda verde
La COP30 vuelve a ofrecer una oportunidad para la multitud de chiringuitos de la Generalitat que se nutren de la agenda ideológica. En este caso la verde, con el agravante de que dicen luchar contra el cambio climático aumentando la contaminación. Pero no solo eso, sino que además está el tema de cuánto cuesta esto a los contribuyentes.
Los actos preparativos de la COP30 se celebran en Belém, en el corazón de la selva amazónica, del 10 al 21 de noviembre. No hay datos oficiales sobre el coste de la delegación, pero podemos hacer una aproximación de cuánto costará la ampliación de la delegación.
Un viaje para dos personas de ida y vuelta cuesta en torno a 4.000 euros, a lo que hay que sumar 3.680 euros en dietas y otros 3.680 de alojamiento. Sumando los 2.100 euros para desplazamientos internos, sale un total de 13.460 euros pagados por el contribuyente.
La trampa de la ideología
Según la propia Generalitat, esta delegación se dedicará a participar en debate y encuentros bilaterales con otras regios y organismos internacionales. Pondrán el acento en "la resiliencia climática, la cooperación mediterránea, la biodiversidad y la financiación verde". Uno de estos encuentros será para debatir precisamente sobre el fortalecimiento de las delegaciones climáticas: es decir, cómo seguir manteniendo los chiringuitos ideológicos.
Las élites cargan sobre la conciencia de los ciudadanos la culpabilidad de la contaminación mientras son ellos quienes la disparan con estos viajes. Pero también demuestran que la agenda verde es un negocio muy rentable para algunos.
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