
Gabriel Rufián reconoce que Aliança Catalana marca el paso de ERC
Los republicanos tampoco se libran de que ahora sea Orriols la nueva voz del nacionalismo catalán
Más que romper el independentismo, Aliança Catalana ha roto el procesismo. Esto significa que el impacto de su irrupción lo perciben tanto Junts como ERC y la CUP: la diferencia es de grado. Junts, por ejemplo, es el más perjudicado, mientras que ERC ya está inutilizada por el éxito del PSC. Ahora bien, los republicanos tampoco se libran de que el compás ahora lo marque AC.
El ejemplo más claro de esta realidad está en Gabriel Rufián, que, ahora, cuando los problemas ya están encima de la mesa, ha empezado a hablar de inmigración y seguridad. Lo hizo en el Congreso, y ahora lo hace en los medios catalanes. En una entrevista reciente para RAC1, Rufián decía que “si o sí” ERC debe ir allá donde vaya AC para ser “los campeones del antifascismo”.
Ser “campeón del antifascismo” se traduce en evitar que AC monopolice temas clave. En este sentido, Rufián dice que ERC tiene que hablar de inseguridad, inmigración y degradación de barrios. La pregunta es qué tiene que decir después de años de desgobierno.

En cualquier caso, ERC está en pleno cambio de discurso. También recientemente, por ejemplo, Elisenda Alamany criticaba el modelo de inmigración y economía poco productiva. Por su parte, Junqueras ya no aplaude la Cataluña de los diez millones. Como siempre, lo único que mueve a un partido político son las elecciones u otro partido político.
En otro orden de cosas, parece que ERC ha llegado a la conclusión de que es una buena idea usar la teoría de la conspiración. En la misma entrevista para RAC1, Rufián alimentaba la tesis de que el CNI está “encantado” con AC. Hace unas semanas, Junqueras decía lo mismo. “Si yo fuera antiindependentista o del CNI estaría encantado con Sílvia Orriols. Es más fascista que Ayuso, que ya es decir”, decía Rufián ante los micrófonos.
ERC, en tierra de nadie
La situación de ERC es compleja, pero no tan desesperada como la de Junts. Por el momento, su plan ha funcionado y, gracias a ser la muleta del PSC, pueden mantener un mínimo tono muscular. Junts, en cambio, cae sin remedio, y se acuerdan ahora de que Jaume Giró advertía de que nunca tendrían que haber salido del Govern.
ERC, pues, ha resuelto su futuro a muy corto plazo, pero a largo plazo la situación es compleja. Por un lado, dependen del PSC, y por otro lado, el compás del independentismo ahora lo marca AC. Es decir, que difícilmente los votantes se van a creer un endurecimiento del discurso por parte de ERC.
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