
Feijóo tiene un problema en Cataluña
El líder del PP no consigue aterrizar en Cataluña: el votante catalán se fía más de Santiago Abascal
El último barómetro del CEO ha sacudido de lleno la estrategia del PP y ha roto la línea ascendente que el equipo de Feijóo había convertido en uno de sus símbolos de fuerza. Por primera vez en años, el PP cae en Cataluña hasta situarse por detrás de Vox en estimación de voto para unas elecciones generales. Este movimiento no solo tiene impacto electoral, sino que afecta directamente al relato construido por Génova desde el 23J.
El PP catalán atraviesa así un retroceso inesperado que amenaza con convertirse en una señal de alarma para la dirección nacional. Como explicaba recientemente Laura Fàbregas en The Objective, Cataluña había sido utilizada por Feijóo como ejemplo de que existía un espacio creciente para el constitucionalismo moderado. El CEO dibuja ahora un escenario muy diferente.
El ascenso del PSC y la presión de Vox estrechan el espacio del PP
El deterioro de los populares tiene dos frentes bien delimitados. Por un lado, el PSC mantiene un crecimiento sostenido entre el electorado moderado, que valora su perfil institucional y su discurso de estabilidad. Por otro, Vox consigue capitalizar la sensación de desconfianza que una parte del electorado conserva hacia las maniobras del PP con Junts.

En esa pugna, Vox avanza con un mensaje rotundo que encuentra eco entre sectores que consideran que Feijóo ha cedido demasiado terreno en su intento de ensanchar el espacio del partido. La encuesta del CEO refleja ese desgaste con un dato especialmente simbólico. Santiago Abascal supera al propio Feijóo como preferido para presidente del Gobierno entre los catalanes encuestados.
La advertencia de Alejandro Fernández cobra otra dimensión
El retroceso actual refuerza, además, la tesis que Alejandro Fernández defendió en público y en privado tras el 23-J. Es decir, que cualquier movimiento que acercara al PP a Junts podía expulsar votantes del bloque constitucionalista. Fernández lo expresó en su libro A calzón quitao, donde advertía de que competir con el PSOE por el mismo terreno de pactos con el independentismo solo podía debilitar al PP.
Los datos del CEO parecen darle ahora una inesperada validación política. Una parte de la dirección del PP catalán interpreta que el barómetro muestra exactamente aquello que Fernández había anticipado. Es decir, que la ambigüedad frente a Junts penaliza al partido y bloquea su crecimiento natural.
Un desgaste que llega en el peor momento para Feijóo
El traspié en Cataluña golpea a Feijóo en una fase clave. Las encuestas estatales confirman que Vox no depende solo del retroceso de la izquierda para crecer: también está restando al PP una porción de votantes. El avance del partido de Abascal, sumado al impulso del PSC en Cataluña, reduce el margen de maniobra del líder popular justo cuando más necesitaba mostrar fortaleza territorial.
En público, Génova intenta quitar hierro al barómetro del CEO y recuerda que no siempre anticipa tendencias estatales. En privado, sin embargo, varios cuadros del PP catalán reconocen que el diagnóstico es serio. El deterioro no responde únicamente a un problema de implantación autonómica, sino a un desgaste personal del propio Feijóo.

Cataluña vuelve a ser el termómetro más incómodo para el PP
Con el PSC fortalecido, Vox en ascenso y Junts manteniendo una capacidad de interferencia constante en la política estatal, Cataluña se convierte de nuevo en el escenario más delicado para el PP. Feijóo se enfrenta ahora a una pregunta que el partido evitaba formularse desde el verano. ¿La ventana de oportunidad abierta tras el 23-J sigue activa, o ha comenzado a cerrarse antes de ofrecer réditos reales?
La respuesta dependerá, en gran parte, de si el líder popular consigue reconstruir su posición en el territorio que más condiciona su credibilidad como alternativa nacional. Por ahora, el CEO señala exactamente lo contrario.
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