
Estalla el 'caso DGAIA' norteamericano: el escándalo que la prensa catalana silencia
Se desviaron millones de dólares destinados a programas sociales en Minnesota
La Sindicatura de Cuentas destapó recientemente un gravísimo caso de irregularidades en la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat. Las irregularidades, por un valor de 167 millones de euros, incluyen contratos fraudulentos, falta de control y pagos indebidos de ayudas a menores extutelados por valor de 4,7 millones. Los partidos implicados en el escándalo, ahora en el gobierno de la Generalitat, han intentado tapar el caso con la complicidad de los medios públicos y subvencionados.
En Minnesota, Estados Unidos, ha estallado un escándalo de corrupción que sigue el mismo patrón y que la prensa catalana también está ocultando. Las autoridades federales investigan un posible caso de fraude a gran escala en ayudas de los servicios sociales.

El caso salió a la luz gracias al vídeo viral de un periodista independiente, Nick Shirley, en Youtube. El FBI confirmó estar investigando una posible malversación de nueve mil millones de dólares de fondos públicos destinados a programas de cuidado infantil. Esto ha desatado una guerra política, ya que los republicanos acusan al demócrata Tim Walz de haber ignorado las advertencias sobre un posible fraude.
Millones de dólares desviados
El escándalo ha reabierto el debate sobre la colaboración de las administraciones públicas con organizaciones dedicadas supuestamente a la beneficencia. En este caso, la principal oenegé sospechosa es Feeding Our Future y la mayoría de los implicados pertenecen a la comunidad somalí de Minnesota. Donald Trump ha suspendido la financiación de programas sociales en este Estado y ha suspendido el programa especial de protección de la población somalí para acelerar sus deportaciones.
La organización abrió más de 200 centros del programa federal de nutrición infantil que supuestamente daba comida a miles de niños diariamente. Pero según documentos judiciales, en lugar de alimentar a los niños desviaba el dinero a Somalia, Kenia y China.
El fiscal general Merrick Garland calificó el fraude como “un plan atroz para robar fondos públicos destinados a cuidar niños necesitados”. Los millones destinados supuestamente a programas de nutrición infantil servían para compras de lujo, adquisición de propiedades y vacaciones exóticas. La investigación ha destapado otros fraudes similares que implican a todo el sistema de protección social del estado de Minnesota.
Similitudes con la DGAIA
Entre ellos, un fraude en el programa de acceso a la vivienda y el desvío de 14 millones de dólares del programa federal para el tratamiento del autismo. En definitiva, millones de dólares de los contribuyentes fueron invertidos en programas sociales pero acabaron en manos de estafadores. Lo peor es que una parte de los fondos podría haber servido incluso para financiar una facción de Al-Qaeda en Somalia, según fuentes federales.
El escándalo tiene evidentes similitudes con el de la DGAIA en Cataluña, y alerta del riesgo de la colaboración de las administraciones públicas con fundaciones y oenegés cuando no hay un control estricto. En Cataluña las fundaciones del llamado tercer sector han manejado durante años cantidades ingentes de dinero sin los controles suficientes. Solo la labor de la Sindicatura de Cuentas y de algunos medios independientes atacados desde el poder han destapado las consecuencias de estos fraudes a gran escala.
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