
Tres de cada cuatro jóvenes catalanes cree que hay demasiada inmigración
La inmigración y la seguridad se consolidan como principales preocupaciones junto a la vivienda
El nuevo sondeo del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat, publicado esta semana, ha confirmado la tendencia del vuelco social en Cataluña. Según la encuesta de opinión el 73% de los catalanes entre 18 y 24 años cree que hay demasiada inmigración. Es un porcentaje superior al de la población en general, que es de un 60%, lo cual indica que los jóvenes están girando más rápido a este tipo de posicionamientos.
También destaca el hecho de que las mujeres, con un 63% frente al 57% de los hombres, son las más preocupadas por el auge migratorio. Lo cual confirma que las mujeres se sienten especialmente amenazadas o inseguras, tal y como mostraban otros estudios recientes de opinión.

En cuanto a las preocupaciones de los catalanes, la inmigración (10%) y la inseguridad (9%) se sitúan como la segunda y tercera preocupación frente al 31% de la vivienda. Los votantes de Vox (29%) y Aliança Catalana (26%) son los más preocupados por la inmigración. El apoyo a la independencia vuelve a caer en picado, y el conflicto nacional pasa a ser la menor preocupación junto a la presión fiscal.
Esta nueva encuesta del CEO confirma el aumento de la preocupación por la inmigración observada en los sondeos anteriores. Una realidad que responde a la crisis migratoria actual, y su desafío en cuanto al colapso de los servicios públicos y el reto demográfico, cultural y lingüístico.
Auge de los partidos antiinmigración
Estos resultados confirman también el auge de los partidos antiinmigración en Cataluña, como revela el propio sondeo del CEO sobre la intención de voto. Aliança Catalana y Vox son los partidos que más crecen. Especialmente el de Sílvia Orriols, que podría alcanzar los 20 diputados y se consolida como fenómeno política en Cataluña.
Por el contrario, los partidos que defienden la Cataluña de los 10 millones siguen cayendo en las encuestas. Los sondeos reflejan el fracaso de las políticas migratorias de los últimos años en Cataluña. Los catalanes quieren ahora soluciones drásticas a un problema que ven urgente.
El impacto de la inmigración masiva en la sociedad catalana se traduce de distintas formas, como la inseguridad: según datos policiales, los extranjeros protagonizan la mayoría de los delitos graves. También de colapso de los servicios públicos ante la falta de recursos para absorver el aumento poblacional. Así mismo, plantea un reto demográfico, ya que la inmigración es cada vez más mayoritaria en segmentos donde la diferencia de natalidad apunta a un proceso de rápida sustitución.
Todas estas problemáticas son las que preocupan a una parte de la población, los más jóvenes, que son los que herederán estos problemas en el futuro.
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