
Dos detenidos por yihadismo participarán en un congreso en Cataluña patrocinado por la Generalitat
Se repite la polémica: la administración tolera congresos religiosos con visiones fundamentalistas de la sociedad
La Generalitat vuelve a quedar en el centro de la polémica a propósito del islam. El Govern apoya un congreso islámico que contará con ponentes detenidos por vínculos con el yihadismo. Se trata del IV Congreso de Jóvenes Musulmanes de Cataluña, que se celebrará del 19 al 21 de diciembre en El Prat de Llobregat. El evento está organizado por la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDCAT) y el movimiento juvenil Entre Joves, ambos subvencionados por el Govern.
Subvenciones públicas y ponentes polémicos
El congreso se presenta como un espacio de reflexión para jóvenes musulmanes. Sin embargo, entre los invitados figuran personas con antecedentes policiales por radicalismo islámico. La Dirección General de Asuntos Religiosos, dependiente de la Generalitat, colabora directamente con la organización. Este año, UCIDCAT ha recibido 64.000 euros en ayudas públicas, el doble que en 2023.

Entre los ponentes destacan Taoufik Cheddadi y Yusuf Soldado, dos nombres conocidos por sus detenciones en operaciones antiterroristas. Cheddadi fue arrestado en dos ocasiones por sospechas de vínculos yihadistas. Soldado, converso catalán conocido como “el salafista de Mataró”, fue detenido en 2015 durante una investigación por islamismo radical. Ninguno de los dos fue condenado, pero su historial genera inquietud.
Ambos impartirán conferencias sobre educación familiar, valores islámicos y liderazgo religioso ante jóvenes musulmanes de toda Cataluña.
Discursos retrógrados y legitimación institucional
Cheddadi defiende públicamente que “el islam es más feminista que el feminismo” y que cada sexo tiene un papel “divinamente asignado”. En sus charlas rechaza la separación entre religión y Estado y acusa al laicismo de ser una “decadencia moral”. Su discurso pretende mostrarse moderado, pero promueve una visión teocrática y patriarcal.
Por su parte, Yusuf Soldado defiende la sumisión femenina y el uso obligatorio del velo. Considera que una mujer no debe casarse sin un tutor masculino y rechaza toda relación fuera del matrimonio. También sostiene que la música es “haram” y que los musulmanes deben detener su trabajo para rezar, incluso en entornos laicos.
El congreso contará además con Wafae Moussaoui, una psicóloga que promueve la llamada “psicología islámica”, una corriente que sustituye la terapia científica por la lectura del Corán y la oración. Sus ideas dividen la atención psicológica por motivos religiosos y fomentan una dependencia espiritual frente a los problemas mentales.
Un patrón que se repite
No es la primera vez que ocurre. En 2024, un congreso similar en Torredembarra ya generó polémica por incluir a los mismos ponentes. Aquel evento contó con Malik Benaisa, el predicador que declaró que “toda mujer que se perfuma y sale de casa es una fornicadora”. También participó Yusuf Soldado, acusado entonces de promover una “policía de la moral” en Mataró.
Pese a las críticas, la Generalitat mantiene su colaboración con estos actos. Los presenta como espacios de “convivencia y diversidad religiosa”, aunque los discursos transmiten lo contrario. Predicadores machistas y salafistas ocupan escenarios financiados con dinero público mientras difunden mensajes contrarios a la igualdad y al pluralismo.
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