
Preocupación en el Real Madrid: Kylian Mbappé está cansado de la situación: 'Esto es imposible'
El francés tira del equipo, pero la falta de respuesta colectiva empieza a pasar factura y enciende las alarmas
En el Real Madrid las cosas no están saliendo como se esperaba. El equipo encadena partidos grises, sensaciones irregulares y una dinámica que no termina de consolidarse. Falta continuidad, sobran dudas y el rendimiento colectivo está muy por debajo de lo que exige un club acostumbrado a competir por todo.
En ese contexto, hay futbolistas que están dando un paso al frente y uno de ellos es, sin discusión, Kylian Mbappé. Partido tras partido, el francés demuestra compromiso, ambición y liderazgo. Corre, pide el balón, asume responsabilidades y tira del equipo cuando más cuesta, pero en el fútbol, por muy determinante que seas, no basta con empujar solo.
Mbappé, liderazgo… y desgaste emocional
Mbappé se ha convertido en uno de los referentes del vestuario casi de forma natural, no solo por su calidad, sino por su actitud. Cuando el partido se atasca, es el primero en intentarlo. Cuando el equipo sufre, es el que no se esconde, ese rol, sin embargo, también pasa factura.

El delantero empieza a mostrar signos de cansancio, no físico, sino mental. Está cansado de remar contracorriente y de ver cómo se repiten los mismos problemas: resultados y una respuesta colectiva insuficiente. La sensación es clara: así no se puede competir al máximo nivel durante toda una temporada.
Un mensaje que preocupa en el club
La preocupación en el club es real. Mbappé es una de las grandes apuestas del proyecto y el Madrid quiere que sea el rostro del presente y del futuro. Pero también saben que retener a una estrella pasa por ofrecerle un contexto ganador, estable y ambicioso.
Si la situación no mejora, en el entorno del jugador se empieza a asumir que podría replantearse su futuro. No es una amenaza, pero sí una posibilidad que nadie descarta. Mbappé quiere ganar, competir y sentirse respaldado por un equipo que funcione como bloque, si eso no ocurre, su frustración seguirá creciendo.
El partido ante el Rayo, reflejo del problema
El último encuentro ante el Rayo Vallecano fue un ejemplo claro del malestar. Un partido sufrido, con demasiados momentos de incertidumbre y poca sensación de control. Mbappé volvió a ser de los más activos, pero también de los más visiblemente molestos al final.
Su frase tras el encuentro fue tan directa como reveladora: “Esto es imposible, no podemos sufrir así”. No fue una crítica gratuita, sino un reflejo de su estado de ánimo. Un aviso sincero de un jugador que quiere más y espera más de su equipo.
En el Real Madrid saben que deben reaccionar. Porque cuando una estrella como Mbappé empieza a verbalizar su cansancio, el problema ya no es individual. Es estructural y el tiempo, en un club como el Madrid, nunca espera.
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