
Ter Stegen toma su decisión y enciende las alarmas: Barça y Girona, perjudicados
Una decisión médica que cambia el escenario y abre muchas incógnitas para el futuro inmediato
Ya es oficial y no hay marcha atrás. Marc-André ter Stegen pasará por el quirófano este viernes para ser operado de la lesión en el isquiotibial de la pierna izquierda que sufrió en el último partido. El anuncio, realizado por el Girona FC, confirma un escenario que nadie deseaba, pero que empieza a ser demasiado familiar para el guardameta alemán.
La intervención supone un duro golpe en varios frentes. Para el propio jugador, que veía en esta cesión una oportunidad clave, para el Girona, que pierde a un refuerzo de peso. Y también para el FC Barcelona, que sigue muy pendiente de todo lo que rodea a su portero.
Un plan personal que se viene abajo
Ter Stegen llegó a Montilivi el pasado mes de enero con una idea muy clara: volver a sentirse importante. Necesitaba minutos, ritmo de competición y sensaciones para reengancharse al más alto nivel. Todo ello con un objetivo mayor en el horizonte: mantener opciones reales de estar en el Mundial de 2026 con Alemania.

Sin embargo, la lesión ante el Real Oviedo frenó en seco ese plan, ahora, los plazos son inciertos. En el mejor de los casos, podría estar de baja cerca de dos meses, lo que le permitiría reaparecer a principios de abril. En el peor, el tiempo de recuperación se alargaría hasta cuatro meses, lo que significaría decir adiós a la temporada… y quizá a su gran sueño internacional.
Un historial médico que preocupa
El problema va más allá de esta lesión puntual. Ter Stegen acumula demasiados contratiempos físicos en los últimos tiempos. Una grave lesión de rodilla, problemas de espalda y ahora este nuevo percance muscular le han impedido tener continuidad desde junio de 2023.
Con 34 años a la vuelta de la esquina, la preocupación es evidente. En el Girona ya asumen que su aportación deportiva puede quedar muy limitada, y en el Barça observan la situación con inquietud. No se trata solo del presente, sino de lo que puede venir a medio plazo con un jugador que aún tiene contrato hasta 2028.
Barça y Girona, atrapados en la misma ecuación
Desde el punto de vista del Girona, la operación es un contratiempo serio. El club contaba con la experiencia y el liderazgo del alemán para el tramo decisivo de la temporada. Ahora deberá reajustar su planificación bajo palos sin saber si volverá a contar con él en condiciones competitivas.
Para el Barça, el problema es distinto pero igual de delicado. El club azulgrana sigue asumiendo cerca del 95 % del salario del jugador durante la cesión, y su situación física condiciona cualquier plan de futuro. No se descarta que la recuperación se realice en las instalaciones azulgranas; la decisión ya está tomada y las consecuencias, aún por verse.
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