
El plan de Hansi Flick no pasa por Julián Álvarez: quiere un goleador top mundial
El técnico alemán busca un nueve dominante que marque diferencias y descarte perfiles que no encajan en su idea de juego
Hansi Flick ya ha sido claro con la dirección deportiva: su prioridad es fichar un delantero centro puro, una referencia constante en el área. No busca un perfil versátil ni un atacante que se mueva por todo el frente ofensivo. Quiere un nueve clásico, de los que fijan centrales y convierten cada centro en una amenaza real.
El técnico alemán considera que la plantilla actual tiene talento, movilidad y creatividad, pero carece de esa figura que ordene el ataque desde la punta. En su análisis interno, esta carencia puede convertirse en un freno para el crecimiento del proyecto. Para Flick, el salto competitivo pasa por incorporar un goleador que aporte presencia, contundencia y eficacia en los últimos metros.
Julián Álvarez, talento sin encaje en el plan
En ese escenario, uno de los nombres que había sido vinculado al club pierde fuerza: Julián Álvarez. El delantero argentino es un jugador de enorme calidad, con capacidad para asociarse, presionar y moverse con inteligencia por todo el frente ofensivo. Sin embargo, ese mismo perfil es el que genera dudas en el cuerpo técnico.

Flick no cuestiona su calidad, pero cree que alejarse del área no encaja con lo que el equipo necesita. El Barça ya cuenta con futbolistas que ofrecen movilidad y juego entre líneas. Lo que falta, según el técnico, es un delantero que se mantenga en el área y ofrezca una referencia fija y dominante.
La importancia de un nueve clásico en su idea de juego
La visión de Flick es muy concreta, en su modelo ofensivo, la figura del nueve tradicional no es decorativa, es estructural. Un delantero que fije centrales permite liberar a los extremos, abrir espacios para los mediapuntas y generar más claridad en el último tercio. Es una pieza que condiciona la defensa rival y ordena el ataque propio.
El técnico alemán no quiere un falso nueve ni un atacante que caiga constantemente a banda. Busca un goleador de élite, alguien que transforme centros en goles y que imponga respeto solo con su presencia física y su instinto. Para él, esa figura puede cambiar por completo la dinámica ofensiva del equipo y darle una nueva dimensión competitiva.
Haaland, el nombre que encarna el ideal
En esa búsqueda aparece un nombre que ilusiona especialmente al entrenador: Erling Haaland. El noruego representa casi a la perfección el perfil que Flick desea. Potente, decisivo y con un instinto goleador fuera de lo común, es el tipo de delantero que vive en el área y castiga cualquier error defensivo.
Para el técnico, Haaland simboliza el salto de calidad real que necesita el proyecto. No se trata solo de fichar un buen jugador, sino de incorporar a un referente mundial capaz de liderar el ataque durante años. El mensaje es claro: Flick quiere un nueve dominante, y en ese plan, Julián Álvarez no es la pieza elegida.
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