
Lo que ha pasado con Jude Bellingham en Inglaterra es el mejor ejemplo para Xabi Alonso
El técnico del Madrid debería tomar nota de las declaraciones del seleccionador inglés tras la polémica con Bellingham
El vestuario del Real Madrid destaca por ser uno de los más difíciles de gestionar del mundo. Xabi Alonso convive a diario con un grupo repleto de estrellas del máximo nivel, desde Jude Bellingham y Mbappé hasta Rodrygo, Vinícius o Courtois. Coordinar tantos egos, talentos y sensibilidades obliga al técnico blanco a medir al milímetro cada decisión que toma.
A diferencia de Ancelotti, Xabi Alonso no es precisamente conocido por tener una enorme mano izquierda. Sus principales virtudes como entrenador pasan por el trabajo, el esfuerzo diario y un análisis táctico muy profundo de cada partido. Ese perfil, necesario para brillar en la élite, a veces choca con la sensibilidad de un vestuario plagado de futbolistas que se creen imprescindibles.

En este contexto, lo que ha sucedido con Jude Bellingham durante el parón de selecciones se convierte en un ejemplo perfecto para Xabi Alonso. El inglés es ahora mismo uno de los grandes referentes del Real Madrid y de su selección, acostumbrado a ser protagonista siempre. Sin embargo, incluso las grandes estrellas necesitan que les recuerden dónde está el límite.
Jude Bellingham se mete en un buen lío a pocos meses del Mundial
En el duelo de Inglaterra ante Albania, Jude Bellingham abandonó el terreno de juego en el minuto 84 visiblemente molesto. Su reacción fue inequívoca: gestos de enfado, brazos al aire y una mirada que dejaba claro que no aceptaba bien la decisión de Thomas Tuchel. Era una escena que recordaba demasiado a la vivida con Vinícius cuando Xabi decidió sustituirlo en el Clásico.
Lo interesante en este caso ha sido la respuesta pública de Thomas Tuchel. Lejos de restarle importancia o esconder lo que hizo Jude Bellingham bajo la alfombra, el seleccionador inglés decidió afrontarlo de forma directa ante los medios. Y lo hizo con un mensaje que debería estar grabado en la pizarra del vestuario del Real Madrid.
"Esa fue mi decisión, y Jude tiene que aceptarla. El comportamiento es clave y hay que respetar a los compañeros que entran. No vamos a cambiar la decisión porque alguien agite los brazos", sentenció Thomas Tuchel sin pelos en la lengua.
Desde una óptica de gestión de grupo, el mensaje de Thomas Tuchel es impecable. Refuerza la autoridad del entrenador, protege a los suplentes que entran desde el banquillo y marca una línea roja muy clara. Para Xabi Alonso, este episodio es una brújula perfecta: si Tuchel es capaz de poner límites a Jude Bellingham, el técnico blanco debe sentirse legitimado para actuar igual en el Bernabéu.
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