
Joan Laporta paga 2 millones y mete en un buen lío al Barça: 'Lamine Yamal es un...'
La última apuesta de Joan Laporta se convierte en el centro de todas las conversaciones
Para una gran mayoría de amantes del fútbol, Lamine Yamal es el mejor jugador del mundo a día de hoy. Aunque Dembélé se ha llevado el Balón de Oro, las sensaciones que transmite el ‘10’ del Barça son incomparables. Cada vez que Lamine toca la pelota, el público se levanta de sus asientos gracias a sus regates de videojuego y su capacidad de asistir en situaciones imposibles.
Su impacto ofensivo es gigantesco, y ahora mismo es una pieza indiscutible en el esquema del FC Barcelona. Por eso Lamine Yamal es considerado prácticamente intocable. Sin él, el equipo sufre más de la cuenta: su estado físico es un tema prioritario para el club catalán.

La apuesta de Joan Laporta para dar descanso a Lamine Yamal
Joan Laporta, consciente de que una lesión de Lamine Yamal podría arruinar los sueños del club, decidió blindar al equipo ante esa eventualidad. Esas previsiones llevaron al presidente culé a lanzarse por un refuerzo que pudiera dar descanso a Lamine Yamal. Ese fichaje fue Roony Bardghji, adquirido este verano como seguro preventivo.
Roony Bardghji costó 2 millones de euros, una suma que no es pequeña para la economía del Barça en estos momentos. El sueco ha llegado al Barça para dar descanso a Lamine Yamal o para ocupar su lugar cuando el '10' no pueda jugar. Sin embargo, lo cierto es que su rendimiento está dejando muchas dudas.

Roony Bardghji no es Lamine Yamal
Roony Bardghji aterrizó en el Barça con credenciales muy llamativas y una relevancia mediática inmediata. Su hoja de ruta le llevó a firmar un contrato hasta 2029 como parte de un proyecto de futuro. Pero, pese al brillo de su llegada, Bardghji está aún a años luz de Lamine Yamal en términos de influencia y dominio en el campo.
Aunque ha tenido oportunidades como titular y suplente cuando Lamine Yamal no ha podido actuar, no ha logrado imponerse ni demostrar que puede sostener ese nivel tan constante. Se espera que esa adaptación requiera tiempo, paciencia y muchas más actuaciones contundentes. Mientras tanto, Joan Laporta asume la realidad: Lamine Yamal es un jugador imposible de sustituir.
Cuando invirtió esos 2 millones, Joan Laporta sabía que jugaba con fuego: Roony Bardghji tiene potencial, pero todavía está muy verde. Esa presión es enorme, porque Lamine Yamal no solo es un talento, sino un símbolo del club ante la afición. Bardghji puede crecer, pero será constantemente medido con el '10' del Barça y eso puede suponer un problema a largo plazo.
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