
Florentino ya lo sabe: hará las maletas para buscar minutos lejos del Real Madrid
El futuro del defensa blanco empieza a perfilarse hacia un cambio de etapa cuando termine la temporada
La etapa de David Alaba en el Real Madrid entra en su recta final. En las últimas horas, distintas informaciones señalan que jugador y club asumen que lo mejor es separar caminos al final de la temporada. La decisión no sorprende del todo, pero sí marca el cierre de una etapa importante.
Desde su llegada en 2021, Alaba se convirtió rápidamente en una pieza clave. Asumió liderazgo en la defensa, aportó experiencia internacional y fue determinante en partidos de máxima exigencia. Su salida de balón y su carácter competitivo encajaron perfectamente en el modelo del equipo blanco.
De referente defensivo a rol secundario
Durante sus tres primeras campañas, el central austríaco fue titular habitual. Su polivalencia y su capacidad para adaptarse a diferentes sistemas lo hicieron indispensable. En el vestuario, además, ejercía como voz respetada, alguien acostumbrado a convivir con la presión de los grandes escenarios.

Sin embargo, el paso del tiempo y, sobre todo, las lesiones cambiaron el panorama. Las ausencias prolongadas afectaron su continuidad y su ritmo competitivo, recuperar la mejor versión se volvió una tarea complicada. El equipo siguió avanzando, aparecieron nuevas alternativas y su protagonismo se redujo de forma progresiva.
Las lesiones, un punto de inflexión
Hubo momentos especialmente duros, como aquella imagen sobre el césped del Bernabéu, dolorido y sin poder continuar. Las recaídas y los tiempos de recuperación más largos de lo previsto generaron incertidumbre tanto en el jugador como en el cuerpo técnico.
En un club como el Real Madrid, la exigencia es constante. No basta con el nombre ni con el pasado, la disponibilidad y el rendimiento inmediato pesan más que cualquier trayectoria previa. Esa realidad terminó condicionando su papel dentro del proyecto, aunque siempre mostró profesionalidad, ya no logró recuperar la regularidad que lo había convertido en referencia.
Una salida sin ruido, pero significativa
Florentino Pérez ya conoce la postura del futbolista. La intención es buscar un destino donde pueda volver a sentirse importante, sumar minutos y cerrar su etapa en la élite con protagonismo. No se trata de un conflicto, sino de una decisión consensuada que responde a la lógica deportiva.
Si no hay sorpresas, Alaba cerrará cinco temporadas en el Bernabéu, un ciclo que comenzó con títulos y liderazgo y termina marcado por las lesiones. Su legado queda, especialmente en los grandes partidos donde supo estar a la altura. Ahora, el siguiente capítulo lo escribirá lejos de Madrid, con la intención de volver a disfrutar del fútbol desde el campo y no desde la enfermería.
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