
Arrepentido, Joan Laporta ya se ha dado cuenta, la gran joya del Barça se va por 11 M€
Mientras el Barça colecciona triunfos, Laporta enfrenta el riesgo de dejar marchar una de las grandes promesas
Joan Laporta merece reconocimiento por situar al Barça en su momento más brillante. Gracias a su gestión deportiva y económica, el club levantó un triplete nacional y rozó la final de la Champions League. Su audacia en decisiones clave ha producido frutos que muchos creían imposibles.
A nivel institucional, Laporta consiguió acuerdos de patrocinio sustanciales con marcas globales que fortalecieron las arcas. Al mismo tiempo, supo construir una plantilla con mezcla de talento, juventud y experiencia, devolviendo ilusión al culé. Pero incluso los gestores más acertados cometen errores que el tiempo acaba revelando.

El error que podría repetirse: dejar marchar una joya
Uno de los episodios más debatidos fue la salida de Messi, un adiós cargado de nostalgia y debate. Ahora esa sombra parece cernirse sobre otra promesa de La Masía: Ansu Fati. Fati fue señalado como heredero natural, pero las lesiones lo han mareado y el protagonismo se le escapó.
Su paso por el Barça ha estado marcado por altibajos: momentos de esperanza, interrupciones físicas y decisiones complicadas. Ante su irregularidad, Laporta y la dirección consideraron la cesión al Mónaco como solución para recuperar valor. Aquella operación parecía razonable en su momento.

El resurgir en el Principado cambia el guion
En el Mónaco, Ansu Fati ha encendido las alarmas con un rendimiento sobresaliente. En los primeros partidos suma goles y presencia decisiva, recordando la versión que cautivó al barcelonismo. Esa reactivación ha redibujado el mapa: el Mónaco tiene decidida la opción de compra.
Esa opción se cuantifica en 11 millones de euros, cifra pactada en la cesión original. Con ese valor, la fórmula parecía un buen negocio para el Barça: mitigar costes, abrir espacio salarial, conservar derechos. Pero ahora, con el nivel de Fati, esa suma parece mezquina.
Joan Laporta podría lamentar su propia apuesta
Al pactar esa cláusula, Joan Laporta dio señales de que no confiaba plenamente en su continuidad. Tal vez creyó que Fati no recuperaría su mejor forma. Pero la realidad actual lo sacude: la joya que su presidencia pretendía conservar puede irse por lo justo.
Este escenario obliga a reflexionar sobre el grado de autoconfianza del club. Si el Barça acepta esos 11 millones sin negociaciones adicionales, puede perder una bomba futbolística en expansión. Joan Laporta, que una vez hizo apuestas valientes, ahora parece confrontado con una que podría resultar demasiado barata.
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