Una mujer sonriente señala un cartel de CaixaBank mientras una mano sostiene varios billetes de euro.
ECONOMÍA

CaixaBank pone las cartas sobre la mesa y muchos deben tomar nota ante lo que está por llegar

La entidad realiza una apuesta decidida por las empresas tecnológicas y de innovación, a las que presta su respaldo

En un momento en el que la innovación avanza a gran velocidad y las empresas tecnológicas buscan nuevas formas de crecer, hay movimientos que no pasan desapercibidos. Algunas decisiones estratégicas logran marcar un antes y un después en el mercado. Eso es justo lo que está ocurriendo ahora, aunque todavía pocos conocen todos los detalles.

Lo que sí está claro es que muchas empresas ya están observando con atención el camino que ha empezado a recorrer CaixaBank. La entidad ha dado un paso firme dentro del mundo de la financiación alternativa. Se trata de un terreno cada vez más relevante para las startups y empresas tecnológicas en expansión.

Una mujer sonriente con cabello largo y lacio señala un logotipo colorido en una pared.

En apenas un año desde el lanzamiento de su nuevo fondo de venture debt, CaixaBank ha logrado alcanzar los 30 millones de euros en sus primeras siete operaciones. Una cifra que refleja tanto la acogida del instrumento como la necesidad real de este tipo de financiación en el mercado.

El papel de CaixaBank

Este fondo, creado a finales de 2024, nació con una dotación total de 150 millones de euros. Su objetivo es apoyar a empresas de base tecnológica que ya cuentan con un modelo de negocio probado. Y necesiten recursos para seguir creciendo sin renunciar de inmediato a su capital.

Por eso, se dirige especialmente a startups y scaleups de España y Portugal que buscan una alternativa a las rondas tradicionales de inversión. El venture debt se presenta como una solución flexible. En lugar de exigir una entrada directa en el accionariado desde el primer momento, las operaciones se estructuran como préstamos adaptados a las necesidades de cada empresa.

Estos préstamos pueden ser bilaterales o sindicados, con un plazo máximo de devolución de hasta 48 meses. Y con periodos de carencia que pueden llegar a los 18 meses. Además, existe la posibilidad de que CaixaBank participe en el capital de las compañías, aunque siempre con un límite que no supera el 30% del importe vivo de la deuda.

Imagen del edificio de CaixaBank

Otro aspecto clave es el tamaño de las operaciones. A través de este fondo, CaixaBank invierte entre 1 y 15 millones de euros por proyecto. Es una horquilla que permite acompañar tanto a empresas en fases de crecimiento intermedio como a aquellas que ya están escalando a gran velocidad. 

CaixaBank siempre apoya la innovación

Este movimiento no es aislado. El fondo de venture debt forma parte de una estrategia más amplia con la que CaixaBank busca consolidarse como banco de referencia en la economía de la innovación. De hecho, complementa otros vehículos de financiación, como su fondo de deuda alternativa Added Value.

El impacto de esta apuesta ya empieza a notarse. Cada vez más empresas valoran este tipo de financiación como una vía para crecer de forma equilibrada, mantener el control de su proyecto y ganar tiempo para consolidar su posición. Para muchas startups tecnológicas, contar con un socio financiero que entienda su ritmo y sus necesidades marca la diferencia.

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